Cómo llevar el diario

Qué anotar, qué etiquetar y cada cuánto releerse para que sirva de algo.

Fundamentos · 6 min de lectura

Respuesta corta: Un diario de sueños hace dos cosas distintas: entrenar el recuerdo, donde solo importa el gesto diario, y acumular datos sobre ti, donde sí importa cómo anotes. Escribe la escena en presente, la emoción aparte de la trama y tres o cuatro etiquetas concretas, usando siempre la misma palabra para la misma cosa. Y reléete diez minutos por semana: escribir sin releer es coleccionar sin mirar.

Un diario de sueños sirve para dos cosas distintas, y conviene no confundirlas. La primera es entrenar el recuerdo: ahí lo que importa es el gesto diario, no la calidad de lo escrito. La segunda es acumular datos sobre ti mismo, y ahí sí importa cómo anotes, porque de eso depende que dentro de seis meses puedas ver algo.

Qué anotar, por orden de importancia

  1. La escena, en presente Escribe como si estuviera ocurriendo: "estoy en una casa que es la de mi abuela pero no lo es". El presente recupera más detalle que el pasado, y evita que ordenes la trama sin darte cuenta.
  2. La emoción, aparte de la trama Qué sentías dentro del sueño, no qué te parece ahora. Es el dato más informativo y el primero que se pierde al contarlo.
  3. Tres o cuatro etiquetas Sustantivos concretos: el lugar, quién salía, qué pasaba. Con el tiempo son las que hacen que el diario deje de ser una colección de anécdotas y empiece a ser un mapa.
  4. Lo que se repite, como señal Si algo ya te había salido antes, márcalo como señal onírica y no solo como símbolo. Esa es la lista que después usas para entrenar las comprobaciones de realidad.

Etiquetar bien es casi todo el trabajo

Releerse, que es la mitad de la gracia

Escribir sin releer es coleccionar sin mirar. Dedica diez minutos una vez a la semana a repasar lo anotado y a mirar la ficha de tus dos o tres símbolos más frecuentes. Ahí es donde aparecen las asociaciones que no se ven de noche: que cierto escenario vuelve siempre en semanas concretas, o que dos elementos que creías independientes salen casi siempre juntos.

En resumen

  • Dos usos distintos: entrenar el recuerdo, donde manda el hábito, y acumular datos, donde manda el método.
  • En presente y con la emoción aparte de la trama: es el dato más informativo y el primero que se pierde.
  • La misma palabra para la misma cosa, siempre. Tres etiquetas distintas para un colegio no acumulan nada.
  • Marca lo que se repite como señal onírica: esa lista es la que alimenta las comprobaciones de realidad.
  • Diez minutos de relectura a la semana. Sin eso, el diario no llega a mostrar nada.

Anterior: Cómo recordar tus sueños · Siguiente: Señales oníricas y comprobación de realidad · Todo en guía · Noctuario para iPhone